Descripción

El santuario mariano de Valsolda, entre milagros, arte barroco y la devoción de Carlo Borromeo

El Santuario de la Santísima Virgen de Caravina se alza en una posición panorámica a lo largo del sendero que sube de Cressogno a Cima di Porlezza, en la zona de Valsolda. Su construcción comenzó en 1567 y alberga una imagen de la Piedad del siglo XVI, considerada milagrosa desde 1562, cuando dos mujeres la vieron llorar. La investigación canónica, encargada por el cardenal Carlo Borromeo, confirmó la autenticidad del milagro, dando origen a una larga tradición de peregrinaciones y a la construcción del edificio sagrado que admiramos hoy.

En resumen

El Santuario de Caravina es uno de los lugares de culto más evocadores de Valsolda. Accesible a pie desde Cressogno, ofrece una experiencia que combina el encanto de una ruta de senderismo por la naturaleza con el descubrimiento de un patrimonio artístico invaluable: desde los frescos barrocos de Isidoro Bianchi hasta el altar de mármol de Giovanni Albuzzi y el órgano del siglo XVII de Michele Carboni. El nombre "Caravina" deriva del dialecto "gravina", que hace referencia al terreno rocoso e inestable de la zona.

Historia

Los orígenes del santuario se remontan a una capilla rural dedicada a la Virgen, que albergaba una imagen de la Piedad que data de principios del siglo XVI. El 11 de mayo de 1562, dos mujeres presenciaron el llanto de la sagrada imagen. El cardenal Carlo Borromeo inició una investigación canónica que confirmó la autenticidad del milagro, lo que desencadenó una oleada de peregrinaciones y la decisión de construir un santuario adecuado.

La construcción se completó en 1567 según un diseño del arquitecto Mariani, conocido como "il Sabba". Entre 1639 y 1647, el edificio fue objeto de importantes renovaciones dirigidas por Carlo Buzzi, arquitecto de la Catedral de Milán. La fachada neoclásica, diseñada por Carlo Vicini, se añadió entre 1865 y 1866.

De 1960 a 2003, el santuario fue confiado a los Padres de Betharram por voluntad del entonces cardenal Montini, futuro Papa Pablo VI.

Arte y arquitectura

El interior del santuario está ricamente decorado. Entre 1648 y 1657, Isidoro Bianchi pintó al fresco las capillas laterales: la Capilla de los Cordeliers (izquierda) y la Capilla de los Carmelitas (derecha), dejando también su autorretrato entre las obras.

La bóveda fue decorada con frescos a finales del siglo XIX por Antonio Sibella, con un ciclo que representa Ángeles, Evangelistas, Virtudes y Alegorías. El altar mayor de mármol, creado en 1736 por Giovanni Albuzzi, alberga la venerada imagen milagrosa original.

A lo largo de la nave se encuentran pinturas de Giovanni Battista Pozzo y Rocco Comanedi, que representan temas marianos en estilo barroco tardío y rococó.

El órgano histórico

El órgano del santuario fue construido en 1675 por Michele Carboni. La caja y el coro fueron construidos al año siguiente, 1676, por Francesco Bellotti. El instrumento representa un valioso testimonio de la tradición organera de la zona.

Cómo llegar

Se puede llegar al santuario tanto a pie, por el sendero que sube de Cressogno a Cima di Porlezza, como en coche. Hay aparcamiento disponible en las inmediaciones del santuario. El sendero peatonal serpentea por un peculiar paisaje rocoso, de ahí el nombre del lugar sagrado.

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